Kuhn: Paradigmas y ciencia normal.
La
Física de Aristóteles, el Almagesto de Tolomeo, los Principios y la Óptica de
Newton, la Electricidad de Franklin, la Química de Lavoisier y la Geología de
Lyell –estas y muchas otras obras sirvieron implícitamente, durante
cierto tiempo para los problemas y métodos legítimos de un campo de la
investigación para generaciones sucesivas de
científicos.
Estaban
en condiciones de hacerlo así, debido a que compartían dos características
esenciales. Su logro carecía suficientemente de precedentes como para haber
podido atraer a un grupo de partidarios, alejándolos de aspectos de competencia
de la actividad científica. Simultáneamente, eran lo bastante incompletas para
dejar muchos problemas resueltos por el redelimitado grupo de científicos.
Voy a llamar, de ahora en adelante, a las
realizaciones que comparten esas dos características, paradigmas, término que
se relaciona estrechamente con ciencia
normal.
Al elegirlo, deseo
subrayar que algunos ejemplos aceptados de la práctica científica real
–ejemplos que incluyen, al mismo tiempo, ley, teoría, aplicación e
instrumentación- proporcionan modelos de los que surgen tradiciones
particularmente coherentes de investigación científica.
El estudio de los
paradigmas es lo que prepara principalmente al estudiante para entrar a formar parte como miembro de la
comunidad científica particular con la que trabajará más tarde.
Debido a que se
reúne con hombres que aprenden las bases de su campo científico a partir de los
mismos modelos concretos, su práctica subsiguiente raramente despertará
desacuerdos sobre los fundamentos claramente expresados.
Los hombres cuya
investigación se basa en paradigmas compartidos están sujetos a las mismas
reglas y normas para la práctica científica. Este compromiso y el
consentimiento aparente que provoca son requisitos previos para la ciencia
normal. Es decir, para la génesis y la continuación de una tradición particular
de la investigación científica.
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| La revolución científica de Newton |
Kuhn :
la ciencia normal como resolución de enigmas.
Para los científicos, al menos, los resultados
obtenidos mediante la investigación normal son importantes, debido a que
contribuyen a aumentar el alcance y la precisión con la que puede aplicarse un
paradigma.
Una de las cosas que adquiere una comunidad
científica con un paradigma, es un criterio para seleccionar problemas, que
mientras se dé por sentado el paradigma, puede suponerse que tienen soluciones.
Hasta un punto muy elevado, ésos son los únicos problemas que la comunidad
admitirá como científicos o que animará a
sus miembros a tratar de resolver.
Otros problemas, incluyendo muchos que han sido corrientes con anterioridad, se rechazan como metafísicos, como correspondientes a la competencia de otra disciplina o, a veces, como demasiado problemáticos para justificar el tiempo empleado en ellos. Así pues, un paradigma puede incluso aislar a la comunidad de problemas importantes desde el punto de vista social, pero que no pueden reducirse a la forma de enigma, debido a que no pueden enunciarse de acuerdo con las herramientas conceptuales e instrumentales que proporciona el paradigma.
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| El genial Albert Einstein |
Kuhn :
la anomalía y la emergencia de los descubrimientos científicos.
La ciencia normal no tiende hacia
novedades fácticas o teóricas y, cuando tiene éxito, no descubre ninguna.
El
descubrimiento comienza con la percepción de la anomalía; o sea, con el
reconocimiento de que en cierto modo la naturaleza ha violado las expectativas,
inducidas por el paradigma, que rigen a la ciencia normal. A continuación, se
produce una exploración más o menos prolongada de la zona de la anomalía. Y
sólo concluye cuando la teoría del paradigma ha sido ajustada de tal modo que
lo anormal se haya convertido en lo esperado.
Inicialmente, sólo lo previsto y lo
habitual se experimenta, incluso en circunstancias en las que más adelante
podrá observarse la anomalía.
Supongamos que las crisis son una condición
previa y necesaria para el nacimiento de nuevas teorías y preguntémonos después
como responden los científicos a su existencia.
Parte de la respuesta, tan evidente
como importante, puede descubrirse haciendo notar primeramente lo que los
científicos nunca hacen, ni siquiera cuando se enfrentan a anomalías graves y
prolongadas.
La transición de un paradigma en crisis a otro
nuevo del que pueda surgir una nueva tradición de ciencia normal, está lejos de
ser un proceso de acumulación, al que se llegue por medio de una articulación o
una ampliación del antiguo paradigma.
Es más bien, una
reconstrucción del campo a partir de nuevos fundamentos, una reconstrucción que
cambia algunas de las generalizaciones teóricas más elementales del campo así
como también muchos de los métodos y aplicaciones del paradigma.
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| La revolución copernicana |
Kuhn :
naturaleza y necesidad de las revoluciones científicas.
Las revoluciones científicas se consideran
aquí como aquellos episodios de desarrollo no acumulativo en que un antiguo
paradigma es reemplazado, completamente o en parte, por otro nuevo e
incompatible.
Las revoluciones
científicas se inician con un sentimiento creciente, también a menudo
restringido a una estrecha subdivisión de la comunidad científica, de que un
paradigma existente ha dejado de funcionar adecuadamente en la exploración de
un aspecto de la naturaleza, hacia el cual, el mismo paradigma había
previamente mostrado el camino.
Cuando los
paradigmas entran, como deben, en un debate sobre la elección de un paradigma,
su función es necesariamente circular. Para argüir en la defensa de ese paradigma cada grupo utiliza su propio
paradigma.
Como en las
revoluciones políticas sucede en la elección de un paradigma: no hay ninguna
norma más elevada que la aceptación de la comunidad pertinente. Las diferencias entre paradigmas sucesivos son necesarias e
irreconciliables. Los paradigmas sucesivos nos indican diferentes cosas sobre
la población del universo y sobre el comportamiento de esa población. O sea,
presentan diferencias en problemas.
La recepción de un
nuevo paradigma frecuentemente hace necesaria una redefinición de la ciencia
correspondiente. La tradición científica normal que surge de una revolución
científica es no sólo incompatible sino también a menudo realmente incomparable
con la que existía con anterioridad.
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| Mme. Curie: revolucinando la Química |
Kuhn : las revoluciones como
cambios del concepto del mundo.
Guiados por un nuevo paradigma, los
científicos adoptan nuevos instrumentos y buscan en lugares nuevos. Lo que es
todavía más importante durante las revoluciones los científicos ven cosas
nuevas y diferentes al mirar con instrumentos conocidos y en lugares en los que
ya habían buscado antes.
Es
algo así como si la comunidad científica fuera transportada repentinamente a
otro planeta, donde los objetos familiares se ven bajo una luz diferente y,
además se le unen otros objetos desconocidos. Por supuesto, no sucede nada de eso:
no hay trasplantación geográfica; fuera del laboratorio, la vida cotidiana
continúa como antes. Sin embargo, los cambios de paradigmas hacen que los
científicos vean el mundo de investigación que le es propio, de manera
diferente. En la medida en que su único acceso para ese mundo se lleva a cabo a
través de lo que ven y lo que hacen, podemos desear decir que, después de una
revolución, los científicos responden a un mundo diferente.
Kuhn :
la resolución de las revoluciones.
Cualquier
interpretación nueva de la naturaleza, tanto si es un descubrimiento como si se
trata de una teoría, surge inicialmente, en la mente de uno o varios
individuos. De manera invariable, su atención se ha concentrado intensamente en
los problemas provocadores de crisis; además, habitualmente, son hombres tan
jóvenes o tan novatos en el campo en crisis, que la práctica los ha
comprometido menos profundamente que a la mayor parte de sus contemporáneos en
la opinión sobre el mundo y sobre las reglas determinadas por el antiguo
paradigma.
¿Qué hace que el grupo abandone una tradición
de investigación normal a favor de otra? Los proponentes de paradigmas en
competencia necesariamente fracasan al
entrar en contacto completo con los puntos de vista de los demás.
Colectivamente, estas razones han sido descritas como la inconmensurabilidad de
las tradiciones científicas normales anteriores y posteriores a las
revoluciones.
Los proponentes de paradigmas en
competencia estarán a menudo en desacuerdo con respecto a la lista de problemas
que cualquier candidato a paradigma deba resolver. Con el nuevo paradigma, los
términos, los conceptos y los experimentos antiguos entran en relaciones
diferentes unos con otros. Además, en un sentido que soy incapaz de explicar de
manera más completa, quienes proponen los paradigmas en competencia practican
sus profesiones en mundos diferentes. Por eso, asimismo, antes de que puedan
esperar comunicarse plenamente, un grupo o el otro deben experimentar la
conversión que hemos estado llamando cambio de paradigma.
Entonces, ¿cómo llegan los científicos a
hacer esta trasposición? Parte de la respuesta es que con mucha frecuencia no
lo hacen.
O
sea, deberá tener fe en que el nuevo paradigma tendrá éxito al enfrentarse a
los muchos problemas que se presenten en su camino, sabiendo sólo que el
paradigma antiguo ha fallado en algunos casos. Una decisión de esta índole sólo
puede tomarse con base en la fe.
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| ¿Cuáles serán los nuevos paradigmas del siglo XXI? |
Kuhn:
progreso a través de revoluciones.
Durante
periodos revolucionarios, cuando se encuentren en juego una vez más los
principios fundamentales de un campo, se expresarán repetidamente dudas sobre
la posibilidad misma de un progreso continuo si se adopta uno u otro de los
paradigmas opuestos. Sólo durante los períodos de ciencia normal el progreso
parece ser evidente y estar asegurado.
El
proceso de desarrollo descrito en este ensayo ha sido un proceso de evolución
desde los comienzos primitivos, un proceso cuyas etapas sucesivas se
caracterizan por una comprensión cada
vez más detallada y refinada de la naturaleza. Pero nada de lo que hemos dicho
o de lo que digamos hará que sea un proceso de evolución hacia algo.
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| Galileo, Newton, Einstein |
.Textos seleccionados de: “POSDATA: 1969” de T. S. Kuhn.
No vemos los electrones, sino que
antes bien su recorrido. No vemos para nada las corrientes eléctricas, sino
antes bien, la aguja de un amperímetro o de un galvanómetro.
Por ello se requiere contemplación,
análisis e interpretación (o bien la intervención de una autoridad exterior)
antes de que pueda llegarse a conclusiones acerca de electrones o de
corrientes. .
Los
partidarios de distintas teorías son como los miembros de comunidades distintas
de cultura-lenguaje. El reconocer el paralelismo sugiere
que en algún sentido ambos grupos pueden estar en lo cierto. Aplicada a la
cultura y a su desarrollo, tal posición es relativista.
Pero aplicada a la ciencia puede no serlo y en
todo caso está muy lejos del mero relativismo. Las teorías científicas
posteriores son mejores que las anteriores para resolver enigmas en los medios
a menudo totalmente distintos a los que se aplican. Tal no es una posición
relativista,, y muestra el sentido en el cual si soy un convencido creyente en
el progreso científico.
A
menudo se considera que una teoría científica es mejor que de sus predecesoras,
no tan solo en le sentido en que es un instrumento mejor para descubrir y
resolver enigmas, sino también porque, de alguna manera, constituye una
representación mejor de lo que en realidad es la naturaleza. A menudo se oye decir
que las teorías sucesivas crecen aproximándose cada vez más a la verdad.
Creo
yo que no hay un medio, independiente de teorías, para reconstruir frases como
“realmente está allí”; la idea de una unión de la ontología de una teoría y su
correspondiente “verdadero” en la naturaleza me parece ahora, en principio, una
ilusión; además como historiador, estoy impresionado por lo improbable de tal
opinión...".
Textos extraídos de Kuhn, T. S.; (1962)La
estructura de las revoluciones científicas / Posdata: 1969, F. C. E.,
México D. F.,1986.
"...Thomas Samuel Kuhn (Cincinnati, 18 de julio de 1922 - 17 de junio de 1996) fue un historiador y filósofo de la ciencia estadounidense, conocido por su contribución al cambio de orientación de la filosofía y la sociología científica en la década de 1960.
Kuhn se doctoró en física en la Universidad Harvard en 1949 y tuvo a su cargo un curso académico sobre la Historia de la Ciencia en dicha universidad de 1948 a 1956. Luego de dejar el puesto, Kuhn dio clases en la Universidad de California, Berkeley hasta 1964, en la Universidad de Princeton hasta 1979 y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts hasta 1991.
Influido por el pensamiento de historiadores como Alexandre Koyré o filósofos como Willard Van Orman Quine, consideró que el estudio histórico es necesario para entender cómo se han desarrollado las teorías científicas y para conocer por qué en ciertos momentos unas teorías han sido aceptadas antes que otras.
En 1962, Kuhn publicó The Structure of Scientific Revolutions (La estructura de las revoluciones científicas), obra en la que expuso la evolución de las ciencias naturales básicas de un modo que se diferenciaba de forma sustancial de la visión más generalizada entonces..."Fuente: Wikipedia










